Decimos que Dios nos ha hablado muchas veces, afirmando que Jesucristo es el mensaje final de Dios a la humanidad. En Él se concentra todo lo preanunciado claramente en el Antiguo Testamento. Toda la Escritura antigua está marcada con un hilo de sangre que nos lleva a la Cruz de Cristo. Podemos afirmar con la Biblia que fuera de Jesucristo no hay salvación para el ser humano. Además afirmamos que ella afirma que Dios “puso eternidad en el hombre” de manera que el ser humano es un ser trascendente no diseñado para vivir solamente unos pocos años sobre esta tierra. Esta realidad nos lleva a otra afirmación: si el ser humano no recibe la Salvación que Dios ofrece gratuitamente, sólo queda la otra alternativa: LA CONDENACIÓN ETERNA. Pero proclamamos que hay SALVACIÓN ETERNA, para todo aquel que cree y recibe a Cristo como su Salvador personal. Y afirmamos que Cristo es el único medio para salvarte eternamente y que fuera de Cristo no hay salvación posible para ti. Mucha gente, durante mucho tiempo ha tenido en poco la realidad del juicio de Dios. Muchos han hecho burla del juicio, como una conocida secta, que distribuye folletos con unas llamas de fuego dibujadas en su frente con una inscripción burlesca que dice: ”Fuego del infierno” Aunque se burlen, no escaparan del juicio de Dios. Y lo afirmamos porque la Biblia lo dice muchas veces. Escuchemos una de esas declaraciones hechas por el apóstol Pablo en su inmortal discurso a los atenienses: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuando ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos” (Hechos 17:30-31). Aunque muchos se burlaban y se burlan del juicio de
Dios, sin embargo observen qué pasa en el mundo: El fracaso de las instituciones; el fracaso de los poderes temporales; el fracaso de la justicia humana. La violencia institucionalizada; la impunidad; toda la secuela del odio y resentimiento que esto genera ¿Hacia dónde vamos? ¿Todavía creemos en el humanismo, en el sentido de que el hombre puede resolver por sí todos los problemas de la vida? Hoy podemos darnos cuenta que NO HAY NADA MÁS COHERENTE QUE LA INTERVENCIÓN DE DIOS NUEVAMENTE EN LA HISTORIA. Nada más coherente que el JUICIO DE DIOS LLEGUE A TODA LA HUMANIDAD. Nada ni nadie podrá evitarlo. Es Palabra de Dios. Ciertamente se ha de cumplir.
Pero el mensaje que hoy tenemos para ti es de mayor importancia y es muy solemne. Antes que el juicio de Dios llegue, hoy te puedes refugiar en Jesucristo pues el dio su vida en mi lugar y en tu lugar para salvarnos de juicio y de la condenación eterna. Dice la Biblia “Ahora pues ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús…” Refúgiate ahora mismo en Cristo. Dile que perdone tus pecados y que quieres recibirlo en tu corazón. Si lo pides en sinceridad y humildad de corazón, El vendrá a tu vida y tendrás la paz, el gozo de la salvación y la seguridad de la vida eterna.
Decimos que Dios nos ha hablado muchas
veces, afirmando que Jesucristo es el mensaje final de Dios a la humanidad. En
El se concentra todo los preanunciado claramente en el Antiguo Testamento. Toda
la Escritura antigua está marcada con un hilo de sangre que nos lleva a la Cruz
de Cristo.
Podemos afirmar con la Biblia que fuera
de Jesucristo no hay salvación para el ser humano. Además afirmamos que ella
afirma que Dios “puso eternidad en el hombre” de manera que el ser humano es un
ser trascendente no diseñado para vivir solamente unos pocos años sobre esta
tierra. Esta realidad nos lleva a otra afirmación: si el ser humano no recibe
la Salvación que Dios ofrece gratuitamente, sólo queda la otra alternativa: LA
CONDENACIÓN ETERNA. Pero proclamamos que hay SALVACIÓN ETERNA, para todo aquel
que cree y recibe a Cristo como su Salvador personal.
Y afirmamos que Cristo es el único medio
para salvarte eternamente y que fuera de Cristo no hay salvación posible para ti.
Mucha gente, durante mucho tiempo ha tenido en poco la realidad
del juicio de Dios. Muchos han hecho burla del juicio, como una conocida secta,
que distribuye folletos con unas llamas de fuego dibujadas en su frente con una
inscripción burlesca que dice: ”Fuego del infierno” Aunque se burlen, no
escaparan del juicio de Dios. Y lo afirmamos porque la Biblia lo dice muchas
veces. Escuchemos una de esas declaraciones hechas por el apóstol Pablo en su inmortal discurso a los
atenienses: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta
ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;
por cuando ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por
aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los
muertos” (Hechos 17:30-31).
Aunque muchos se burlaban y se burlan
del juicio de Dios, sin embargo observen que pasa en el mundo: El fracaso de
las instituciones; el fracaso de los poderes temporales; el fracaso de la
justicia humana. La violencia institucionalizada; la impunidad; toda la secuela
del odio y resentimiento que esto genera ¿hacia dónde vamos? Todavía creemos en
el humanismo? En el sentido de que el hombre puede resolver por sí todos los
problemas de la vida?
Hoy podemos darnos cuenta que NO HAY
NADA MAS COHERENTE QUE LA INTERVENCION DE DIOS NUEVAMENTE EN LA HISTORIA. Nada más
coherente que el JUICIO DE DIOS LLEGUE A TODA LA HUMANIDAD. Nada ni nadie podrá
evitarlo. Es Palabra de Dios. Ciertamente se ha de cumplir.
Pero el mensaje que hoy tenemos para ti
es de mayor importancia y es muy solemne. Antes que el juicio de Dios llegue,
hoy te puedes refugiar en Jesucristo pues el dio su vida en mi lugar y en tu
lugar para salvarnos de juicio y de la condenación eterna.
Dice la Biblia “Ahora pues ninguna condenación hay
para los que están en Cristo Jesús…” Refúgiate ahora mismo en Cristo.
Dile que perdone tus pecados y que quieres recibirlo en tu corazón. Si lo pides
en sinceridad y humildad de corazón, El vendrá a tu vida y tendrás la paz, el
gozo de la salvación y la seguridad de la vida eterna.
Dios permita que ésta sea tu feliz
experiencia.
DIOS
NOS HA HABLADO
Dios
nos ha hablado y nos habla.
Pasado y presente. Ciertamente mucha
gente sabe y cree que Dios habló en el pasado y piensa que eso es algo así como
historia antigua. pero pocos están dispuestos a escuchar la voz de Dios que
habla hoy.
La Biblia afirma que Dios hablo en el
pasado a nuestros padres por medio de los profetas, pero afirma asimismo que en
estos postreros días NOS SIGUE HABLANDO. tenemos que agudizar nuestro sentido
del oído espiritual. Hoy Dios tiene un mensaje que darle a usted personalmente
amigo ¿Le va a oír?
Quisiera referirme a la experiencia que vivió
hace unos 3.400 años un profeta llamado Moisés junto con el pueblo
peregrino de Israel, al que conducía a
la tierra prometida.
Una de ellas esta relatada en el capítulo
16 del libro de Éxodo y nos dice que al segundo mes de salir de la esclavitud
de la tierra de Egipto hacia Canaán, la tierra prometida, el pueblo murmuró
contra Moisés y su hermano Aarón en el desierto y dijeron Ojalá hubiéramos
muerto en mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las
ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a
este desierto para matarnos de hambre a toda esta multitud. Y Dios oyó la murmuración
y dijo a Moisés: He aquí yo os hare llover pan del cielo; y el pueblo saldrá y recogerá
diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi Ley, o
no.
Dijo Dios: hablareis diciendo: Al caer
la tarde comeréis carne y por a mañana os saciares de pan, y sabréis que yo soy
Jehová vuestro Dios. Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el
campamento; y por la mañana descendió roció en derredor del campamento. Y
cuando el rocío cesó de descender, he aquí una cosa menuda, redonda, menuda como
una escarlata sobre la tierra. Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos
a otros: ¿qué esto, maná? Porque no
sabían que era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para
comer.
Otra experiencia esta relatada en el
capitulo siguiente del Éxodo, cuando en otro paraje llamado Refidim; no había
agua para que el pueblo bebiese. Así que el pueblo tuvo allí sed y murmuro
contra Moisés y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed
a nosotros y a nuestros hijos y ganado Entonces clamó Moisés al Señor y Dios le dijo: Pasa delante
del pueblo...he aquí que Yo estaré delante de ti sobre la peña en Horeb; y
golpearas la peña con tu vara y saldrán de ella aguas y beberá el pueblo. Y
Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.
1.400 años después los judíos dijeron a Jesús:
''Nuestros padres comieron el maná en el desierto. Y Jesús les dijo: De cierto
de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da le
verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo
y da vida al mundo. Y le dijeron: Señor danos siempre este pan.
''...Jesús les dijo: YO SOY EL PAN DE VIDA, EL
QUE AMI VIENE NUNCA TENDRA HAMBRE; Y EL QUE EN MI CREE, NO TENDRA SED JAMAAS..."Así Jesucristo, en
esta sola frase, expresa que hay provisión espiritual para el hambre y la sed también
espirituales que cada ser humano tiene.
Tienes, amigo, saciedad para tu alma, o seguirás
buscando saciar tu sed en cisternas rotas, que no contienen agua. Quien cree en
Cristo y le recibe como Salvador personal, sabe que el problema de la culpa de
su pecado está solucionado y esto mismo trae paz al alma. Dios permita que tú
puedas ahora mismo creer en Cristo y recibirle para obtener así la paz con Dios
y la vida eterna.
DIOS NOS HA HABLADO
Hay en cada ser humano una búsqueda incesante por encontrar lo supremo. Algunos buscan a Dios a través de la reclusión. Otros por medio de la flagelación del cuerpo, pensando que de esta manera pueden nos solo alcanzar a Dios sino también agradarle. Otros buscan en la mística encontrar el rumbo que le conduzca a Dios.
Todo esto tendría algún sentido si Dios hubiese quedado en silencio. Pero Dios ha hablado. Podemos afirmar lo siguiente: Si Dios ha hablado “TENEMOS QUE ESCUCHARLE”. Deberíamos escucharle con tal reverencia y sumisión como corresponde a la Grandeza del que habla. ¿Cuál es el auditorio que Dios tiene naturalmente? Escuchemos Su afirmación cuando le habla al profeta Isaías: “Oíd cielos y escucha tu tierra; porque habla Dios…” Ese es al auditorio normal de Dios. Y Nosotros no sólo debemos escucharle sino sentir el gran privilegio: que Dios nos hable.
El escritor de la carta a los Hebreos comienza su epístola con las siguientes palabras: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros tiempos nos ha hablado por el Hijo…”
No sólo alguna vez, Dios nos ha hablado sino como dice la Biblia: MUCHAS VECES. Dios habló a nuestros primeros padres, a Adán, a Eva, habló al fratricida Caín. Le habló a Noé para que construyese el arca. Dios habló a los patriarcas, a Abraham, a Isaac, a Jacob. Dios hablo a Samuel, profeta y juez. Dios habló a todos los profetas y lo hizo con la Autoridad que le es inherente a Su Gloriosa Persona. Dios le habló al precursor, Juan el Bautista.
Pero el mensaje mayor de Dios se ha expresado en Una Persona, El que es el Verbo Divino. Jesucristo es quien expreso de una manera única la voz de Dios, siendo igual en esencia. El es la exegesis de Dios, la explicación de Dios. Sólo El pudo afirmar “El que me ha visto a Mi ha visto al Padre”.
Digamos que todo cuando Dios había hablado antes, preanunciaba la gloriosa persona de Cristo. Muchos personajes del Antiguo Testamento, muchos acontecimientos, aun los sacrificios que dictaba la Ley de Moisés, todo era sombra y figura de Cristo y de su Obra que habría de ser llevada a cabo cuando el Deseado de las Naciones apareciera.
Jesucristo es el Mensaje final de Dios a la humanidad a través de su vida sin pecado, de su muerte vicaria –que significa “en el lugar de otros”- De su victoria sobre la muerte por la resurrección; de su ascensión a la Gloria; de su entronización a la Diestra del Padre. De su continua intercesión por los suyos. Y nos habla también a través de su designación Divina para ser el Gran Juez que ha de juzgar a la raza humana en su totalidad. Su Gran Autoridad final de la historia, ante quien TODA RODILLA SE HA DE DOBLAR Y TODA LENGUA LE HA DE CONFESAR: ¡SEÑOR!
Antes que ese día anciado para la humanidad llegue, nuestro mensaje es: Refúgiate en el Gran Salvador Jesucristo. El hizo todo para salvarte eternamente. Cristo dijo antes de entregar Su Vida inmaculada en la Cruz: “Consumando es” que equivale a decir: “todo está hecho”. Nada hay que agregar. Sólo arrepentirse del pecado y pedirle perdón. Decirle que quieres recibirlo en tu corazón. Y El morará en tu vida y sentirás Su presencia junto con el gozo y la paz de la Salvación.
Dios nos habla de muchas
maneras. Otra manera en que Dios nos habla es la de la advertencia, expresando
al hombre las cosas que Él ama, para que el hombre las practique y las cosas
que aborrece, se aparten de ellas ¿Qué cosa debía amar el hombre?: Amor,
verdad, juicio, misericordia y justicia ¿Qué cosas debía aborrecer? Odio,
mentira, impureza, maledicencia, adivinación, hechicería e idolatría.
Dios también ha hablado en
otra manera: David el salmista (Salmo 39:11) dice:”Con castigos por el pecado
corriges al hombre” y otras veces anunciando castigo a la nación de Israel,
cuando este pueblo se dio a la idolatría y a las costumbres de los pueblos
paganos que no conocían al Señor. El les anuncia que vendría el enemigo y el
pueblo sería llevado cautivo a Babilonia.
Tengamos en cuenta que
siempre, las distintas maneras de expresarse nuestro Dios, tienen que ver con
su compasión y con la corrección que quiere dar a los que ama. Cuando los suyos
se alejan, El dice en tono dramático: ¡Volveos volveos! oh casa de Israel, ¿por
qué moriréis? Sabiendo que el alejamiento de Dios, nunca trajo otra cosa aparejada
sino la muerte.
También Dios ha hablado de
manera triste. Por ejemplo a través del canto elegíaco del profeta Jeremías, en
sus lamentaciones expresa su dolor por la disciplina dura, que tuvo que
impartir a Su pueblo y dice: ¡Cómo ha quedado sola la ciudad populosa! La
grande entre las naciones se ha vuelto como viuda. La señora de provincias ha sido
hecha tributaria..."
Tanta es la congoja de Dios
por los suyos, que Isaías lo expresa así:(63-9) "En toda angustia de ellos,
El fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia
los redimió, los trajo y los levantó, todos los días de la antigüedad..."
Pero la manera especial de
Dios en su expresión, es el amor, ese amor eterno con que nos ama y que ha
hecho que hasta hoy nos prolongase su misericordia, ese amor cuya expresión
mayor es la entrega de Su Hijo Amado, a vestirse de nuestra humanidad, vivir
sin pecado en este mundo trastornado, e ir en lugar nuestro a cargar con el castigo
que nuestros pecados merecían. ¿Quién puede medir el alcance de este amor?
¿Quién puede tener en poco un amor tan grande?
Si el amor de Dios no nos
conmueve hoy, llevándonos al arrepentimiento y a la confesión del pecado ¿Qué
esperanza habrá para nosotros? El Dios que posee por excelencia el atributo
glorioso del amor, posee también el glorioso atributo de la justicia. Y sólo
nos espera el juicio justo de Dios si despreciamos su misericordia, su amor. El
escritor de la carta a los hebreos dice: ¿cómo escaparemos nosotros si
desperdiciamos un Amor tan grande?
Amable lector, que el amor
de Dios te persuada hoy llevándote a Cristo el Salvador, antes que Su justicia
te alcance y no haya remedio para tu situación. Dios te ilumine y puedas tener
hoy mismo un encuentro con el Salvador, Jesucristo.
DIOS NOS HABLA DE MUCHAS MANERAS Dios nos ha hablado muchas veces, pero también de muchas maneras. Es notable ver en la Biblia las distintas maneras en que Dios se expresa. El se manifiesta por ejemplo a través de la creación. El apóstol Pablo dice que "las cosas invisibles de Dios, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas de modo que los hombres no tienen excusa". David el salmista expresa: "Cuando veo los cielos; obra de tus dedos, la luna y las estrellas que Tú formaste digo: ¿qué es el hombre para que de él tengas memoria, y el hijo del hombre para que lo visites? Sí, la creación, ésa bóveda celeste con sus refulgentes estrellas, es un mensaje silencioso, pero cierto de Dios el Creador de todo. Pero Dios también habló de una manera audibles en Ur de Caldea, le habló en su propia lengua a Abraham diciéndole: "Sal de tu tierra y de tu parentela a la tierra que yo te mostraré y haré de ti una nación grande... te bendeciré y serás bendición..."La Biblia afirma que Abraham salió sin saber a dónde iba pero ciertamente sabía CON QUIÉN IBA, y por esa certeza que tenía vivió una larga vida con la Gran Amistad y Protección de Dios. Dice también, habló por medio de la Ley, y por el conocimiento de esa Ley, el hombre descubre varias cosas: l) Que la Ley del Señor es perfecta, que convierte el alma (Salmo 19-7)2) Nos muestra el carácter Santo y Justo de Dice, ya que el hombre no puede cumplir con las demandas de una tan Santa Ley.3) Por ende nos muestra nuestra propia pecaminosidad, nuestro pecado, por ser infractores a la Ley de Dice.4) Nos lleva al Salvador que cumplió la Ley de Dios y tomó sobre sí el castigo por el pecado que nos correspondía ocupando nuestro lugar en la cruz. Como dice el apóstol Pablo: La Ley nos conduce a Cristo y esto nos lleva a otra gran verdad bíblica: Si la Ley nos muestra las demandas de Dios, un Dios Santo, cuyos mandamientos no son alcanzables para nosotros, y que además como la misma Biblia dice: "Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley para hacerlas". Entonces nos queda una alternativa: LA GRACIA DE DIOS. ¿Qué es la Gracia de Dios? Gracia es el bien que se da, al que nada merece. Nosotros nada merecemos. La Ley nos confronta y nos encontramos en transgresión. Pero Dios, dice la Biblia, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó aún estando nosotros muertos en pecados, nos da vida juntamente con Cristo. Por gracia somos salvos, por medio de la fe, no por obras para que nadie se gloríe. Sí, amigo oyente, la salvación es posible solo por la Gracia de Dios, por Jesucristo que tomó nuestro lugar de condenación en la cruz. El justo murió por nosotros los injustos para llevarnos a Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Cristo. En otras palabras, sólo recibiendo a Cristo como único y solo suficiente Salvador en nuestra vida, Dios perdona nuestro pecado y nos concede el don de la vida eterna. Sea ésta tu feliz experiencia.
Iglesia Cristiana Evangélica - Cabrera 6022 Buenos Aires , Argentina Horacio A. Alonso — su llamamiento a la Gloria. El 11 de enero de 1996, con las primeras luces del día el Señor llamaba a Su Presencia a nuestro muy amado hermano don Horacio Aníbal Alonso. Convertido a Cristo de joven, pronto pudo mostrar su interés por conocer más a su Señor y también el don que el Señor le había dado tanto para la predicación del Evangelio como para ministrar a los creyentes. Recordamos de aquellos primeros años sus enfoques claros del Evangelio y como buscaba en ellos exaltar la persona de Cristo. Paralelamente estudiaba Ciencias Económicas, realizando una carrera brillante como funcionario del Banco Central de la República Argentina, donde llegó a la Gerencia General, que no quiso retener, manteniéndose como funcionario de carrera, sin ningún tipo de compromiso de orden político. Muchas veces represento a nuestro país en los foros internacionales de economía. Al principio de su promoción jerárquica, fue enviado por dos años a Chile para su mejor preparación, donde por razones que no podemos precisar, se fue alejando del camino del Señor, alejamiento que duró unos trece años. Durante ese tiempo, algunos hermanos le visitábamos, especialmente don Ángel García que lo hacía de una manera regular, para no perder el compañerismo cristiano. Y ese contacto hizo que en el momento de prueba una enfermedad tumoral de su señora madre le hiciera recurrir a través de sus secretarios a los hermanos que nos habíamos mantenido más cerca, para pedir que orásemos por ella. Así lo hicimos, proponiéndole que se uniera a nosotros un día cada semana para orar por su madre. Un grupo de unos cinco o seis hermanos, amigos de su juventud, nos reunimos aquel primer miércoles memorable, para orar junto a él, quien tuvo la última oración: la del quebrantamiento. la del arrepentimiento sincero con muchas lágrimas, que marcó su regreso al Señor. Fueron muchas las luchas que tuvo que librar pero algunos hermanos estuvimos cerca de él; uno de ellos salía de su oficina combinando con Horacio, a una hora determinada, para caminar unas cuadras a tomar un café y conversar de un tema único: El Señor, Su Palabra, Su Obra, el servicio para El y años después él mismo recordaba un consejo: "Mirá Horacio, el Señor cuando perdona, perdona y restaura totalmente y El quiere que dejes todo lo demás atrás y te dediques al servicio de Dios". Por la Gracia de Dios, El le dio victoria y nuestro hermano pudo producir además de su valioso servicio en la iglesia local y su ministerio de enseñanza internacionalmente apreciado y reconocido, solamente en diez años, una preciosa literatura para el mundo de habla hispana que otro escritor de vena invierte tal vez, toda una vida. Valgan como reconocimiento, las palabras que don Francisco Lacueva escribe en 1986 al iniciar su prólogo a lo que fue su primer tomo de “La Doctrina bíblica sobre la Cruz de Cristo”: "No conozco personalmente a Horacio A. Alonso ni he leído ningún otro libro suyo, pero éste que tengo ante mis ojos basta para acreditarle como teólogo bíblico de primerísima clase". Don Andrés G.Robertson, argentino que vivió muchos años en Londres, dijo el día de la presentación de ese mismo libro en el salón de Clie: "no hay en la lengua inglesa -donde hay profusión de literatura evangélica, un libro que desarrolle de este modo magistral, un tema fundamental como el de la Cruz de Cristo" Hermanos de Italia, que recientemente nos visitaron, nos confirmaron lo ya expresado en vida a Horacio que tienen el deseo de traducir sus libros a la lengua italiana. La Iglesia en calle Cabrera tiene una deuda de gratitud muy grande a nuestro hermano, pues no solo trabajo en la tarea espiritual, sino colaboró generosamente en ocasión de las ampliaciones del edificio. Y además porque nos deja el precioso legado de su valiosa Biblioteca como también una parte de sus bienes. Vale mencionar que está en nuestro corazón y nuestro proyecto, hacer asequible al pueblo de Dios en general. Este precioso material de consulta, pidiendo vuestras oraciones para que sea también un proyecto de Dios. Localmente, hemos sufrido una pérdida muy grande y también lo ha sufrido la Iglesia del Señor en general. Horacio era un hombre de firmes convicciones que unía a la claridad de su pensamiento y expresión, la sencillez del hombre llano y bueno que podía alternar con gente ilustre como con los más simples, siendo todos igualmente sus amados hermanos. Cada reunión era para él una fiesta, especialmente la Cena del Señor y las reuniones de enseñanza en calle Brasil, donde disfrutaba realmente de la comunión con tantos hermanos. Siempre animaba a los jóvenes estimulándoles al estudio serio de la Palabra, pero su ejemplo y ministerio no ha sido en vano. Muchos han aprendido con él a amar y estudiar la Biblia y muchos en otras Iglesias también se han animado a encarar la enseñanza de La Biblia en forma sistemática. He visitado Iglesias en el interior que estudian usando como libro de texto, obras de la pluma de nuestro amado hermano. Y nos consolamos pensando que a pesar de estar nuestro hermano lleno de proyectos y nuevos libros que están en proceso de impresión y/o en revisión, sin duda el Señor de alguna manera le dijo: Bien, buen siervo Horacio, todos tus trabajos y proyectos son altamente positivos e importantes, pero aquí arriba está lo superlativo; ahora ha llegado ya el tiempo en que dejando tus esfuerzos tesoneros, tu trabajo y también tus sufrimientos aquí abajo, entres al incomparable gozo de la presencia del Señor, en la Casa del Padre. Que el Señor de toda gracia y consolación, esté presente en Su Iglesia en los amados hermanos que de tantas maneras nos expresaron su pesar por la separación y a sus queridos familiares que en todo momento mostraron su amor y respeto por Horacio, por su fe, admirando su obra y deseando que todo se hiciera conforme nuestro hermano deseaba. Vaya para ellos todo nuestro afecto y las palabras de La Biblia: "Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios, considerad cuál haya sido el resultado de su conducta. e imitad su fe." Enfi L.Garibotti