JOSÉ, UN HOMBRE FIEL





Hechos 7:9-16
La historia de José nos habla de la fidelidad de Dios para con sus hijos y su pueblo. Indudablemente la vida de josé luego de su niñez, estuvo marcada por el dolor y las penas. Nos relata la Biblia que por envidia le vendieron como esclavo y durante aquellos años de angustia le llenaron la mente de dolor por la separación de su padre, quien le amaba mucho, el desprecio de sus hermanos y la prisión. Hubo momentos en los que parecía que todo iba a cambiar, como cuando fue a la casa de Potifar el egipcio, pero su fe y temor a Dios le hizo rechazar la tentación de parte de la mujer de Potifar y terminó en prisión .
Todos aquellos años de sufrimiento no doblegaron en nada su fe y el carácter de José, sino que le fortaleció. Es en este momento que se comienza a manifestar el propósito Divino, el relato en "Génesis capítulo 41" nos dice que Faraón tuvo un sueño que le perturbó y el jefe de los coperos que había estado en prisión con José, éste refiere a Faraón sobre su capacidad dada por Dios para interpretar los sueños. Muchos intentaron descifrar el sueño profético, pero sólo este joven lo había logrado por el poder de Dios. Faraón al ver y entender como el Señor obraba por medio de José, le puso como gobernador sobre todo Egipto.

Ante todo lo que podemos ver, es como Dios libra una y otra vez a José de todas sus tribulaciones dándole su gracia. La fidelidad de este joven a su Dios, es recompensada aún en las circunstancias más adversas y sin razón aparente, como cuando le habían vendido sus propios hermanos. Ésto le llevó primero a Egipto, luego va a servir en casa de Potifar y cae en prisión donde conoce al copero de Faraón, quien finalmente lo alcanzó al momento más importante de su vida. A pesar de todo, José pudo ver el verdadero propósito Divino. Tal como el sueño lo predijo, hubo hambre en toda la tierra menos en Egipto y allí es donde se muestra el amor de Dios para su pueblo, pues usará a José para alimentarlos y cuidarlos.
En medio de las pruebas y los problemas, tenemos que aprender a confiar en los planes de Dios, en su fidelidad infinita y sus propósitos sublimes, mucho más de lo que imaginamos.
Si nos entregamos a su voluntad sin dudas, a pesar de lo difícil y extraña que nos parezcan las circunstancias, el Señor puede hacernos instrumentos de su voluntad y usarnos grandemente como a José .
Que el Señor nos permita serle fiel siempre.

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