Estudio Bíblico- Francisco Lacueva



¿Qué se entiende por llamamiento divino?

Volviendo una vez más a Rom. 8:28-30, vemos que los escogidos de Dios son los que "conforme a su propósito son llamados" (vers. 28). Es decir, el propósito de Dios (que incluye la elección y la predestinación) precede al llamamiento. Lo cual se confirma por el verso 30, donde leemos: "Y a los que predestinó, a éstos también llamó". ¿En qué consiste este llamamiento divino? Podemos definirlo, con A.H. Strong, diciendo que "es el acto de Dios por el que los hombres son invitados a recibir (Strong dice "aceptar", pero este término no es bíblico), por fe, la salvación provista por Cristo". Hay dos clases de llamamiento:
1.
General, común a exterior. Este es el llamamiento universal que Dios hace a todos los hombres mediante la acción de Su Providencia, mediante la predicación del Evangelio a todas las gentes, y mediante la acción del Espíritu Santo en todos los corazones con lo que comporta cierta parte de interioridad (V. Is. 45:22; 55:6; 65:12; Ez. 33:11; Mt. 11: 28; 22:3,14; Mc. 16: 15 -según exégesis probable-; Jn. 1 :9; 1.a Tim. 2:4). Dice J. Murray: "Las propuestas de gracia en el Evangelio, dirigidas a todos los hombres sin distinción, son muy reales y debemos mantener esta doctrina, con todas las implicaciones que comporta respecto a la gracia de Dios, por una parte, y a la responsabilidad y privilegio que suponen para el hombre, por otra". Esta llamada común comporta una gracia común, que obra en doble sentido:
a.
Evitando una mayor degeneración de la humanidad caída, y cooperando así al mantenimiento de ciertas virtudes cívicas, sociales, familiares, etc.;
b.
Ofreciendo un primer regusto de las cosas espirituales, aunque por la resistencia del sujeto (Hech. 7:51) no llegue a desembocar .en una verdadera conversión. Dos pasajes son significativos a este respecto: 1) la parábola del sembrador (Mí. 13:1-9,18-23; Mc. 4:1-9,13-20; Le. 8:4-8, 11-15), la cual nos habla de quienes "oyen la palabra y la reciben con gozo" y, sin embargo, "en el tiempo de la prueba se apartan" ("apostatan", según el verbo griego), manifestando así su condición de inconversos; 2) Hebr. 6:4ss., donde se habla de quienes "una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo... ", pero retrocedieron, lo cual no cabe en verdaderos creyentes (V. también 2.a Pedro 2:20-22).
2.
Particular, interior, eficaz. Es el llamamiento del Espíritu Santo a los elegidos para salvación (V. Rom. 1:7; 8:30; 11:29; 1.a Coro 1:23, 24,26; Ef. 1:18; 4:1,4; Flp. 3: 14; 1.a Tes. 2:12; 2.a Tes. 2:14; 2.aTim. 1:9; Heb. 3:1; 2.a Pedro 1: 10). Como muy bien advierte J. Murray H, Dios Padre es el autor de este llamamiento eficaz (V. l.a Cor. 1:9). Rom. 1: 6- 7 nos declara que este llamamiento es una agregación. Así Efesios 4: 1 nos lleva, por el concepto de llamamiento o "klésis", a la unidad del Cuerpo de Cristo, o sea, a la "ekklesía". En efecto, ya podemos ver en el volumen VI de esta serie teológica (La Iglesia, Cuerpo de Cristo) cómo el término "ekk1esía" indica una comunidad que, habiendo sido llamada del mundo (segregada), ha sido al mismo tiempo llamada a formar el rebaño (grey) de las ovejas salvas por Cristo y en Cristo (congregada). Rom. 8:29; Ef. 1:4-7 y 2.a Tim. 1:9, entre otros textos, nos manifiestan claramente el papel central que Jesucristo desempeña en este llamamiento del Padre a sus elegidos. 1. a Coro 1:9 explica que el objetivo de este llamamiento es la "koinonía" o comunión con Jesucristo, con lo cual todos los bienes salvíficos nos vienen por El: "por El estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención" (esto último se refiere en particular a la glorificación final: 1.a Coro 1:30, comp. con Rom. 8:23; Ef. 1:14; 4:30).
Características del llamamiento divino
1.
Es una llamada eficaz, por la que el Espíritu Santo, usando la predicación del Evangelio como un medio moral de persuasión y aplicando poderosa y eficazmente la Palabra al corazón del oyente, origina un cambio de mentalidad, una nueva disposición en el sentimiento, una nueva actividad en la voluntad. Preferimos usar el término "eficaz" en vez de "irresistible", porque este último podría inducir la idea de coacción o violencia por parte de Dios. Aunque el verbo helkyo, usado en Jn. 6:44, significa atraer tirando, arrastrar con violencia, ello ha de entenderse aquí no de violencia física, sino de suave y dulce atracción psicológica, como dice Agustín de Hipona, en su comentario a este versículo: “¿Cómo puedo creer voluntariamente, si soy arrastrado? Yo te digo: poco es decir "voluntariamente", pues eres también atraído voluptuosamente... Pues si el poeta pudo decir: "A cada uno le atrae su placer" (Virgilio, Ec. 2, verso 64); no necesidad, sino placer; no obligación, sino deleite; ¿con cuánta mayor fuerza debemos decir que un hombre es atraído a Cristo, el cual es la verdad, la felicidad, la justicia, la vida eterna? Dame a uno que ame de veras, y sentirá lo que estoy diciendo. Pero si hablo a uno que esté frío, no sabrá lo que digo".
2.
El llamamiento divino eficaz NO quita la libertad, sino que la da (V. Jn. 8: 32), porque, al infundir criterios correctos y motivos realmente valiosos, restaura el adecuado ejercicio del albedrío y confiere la facultad dignificante de poder llegar a ser "hijos de Dios" (Jn. 1: 12), abandonando la esclavitud del pecado y del demonio.
3.
El llamamiento divino produce un despertamiento, una reavivación (Ef. 2: 1); en otras palabras, tiene como término directo, en el sujeto de la llamada, el fenómeno espiritual llamado "regeneración" (V. Jn. 3:3,5; 1.a Pedro 1:22-23).
Dos preguntas:
1.
¿Es sincera la llamada general de Dios? Sí, tan sincera como la promulgación del Decálogo a muchos que no lo iban a cumplir. Se puede ser sincero invitando a comer a alguien del que se sabe que va a rehusar la invitación (V. por ej., Is. 5:4; Apoc. 22: 17).
2.
¿Han sido siempre amados por Dios los elegidos? Aunque ya lo hemos dicho en otra ocasión, vamos a repetido Lina vez más, por su importancia para un correcto enfoque teológico: Los elegidos han sido siempre amados por Dios con amor de benevolencia, por la predilección eterna de Dios; pero con amor de complacencia, sólo son amados después de su conversión.
Cuestionario
1.
¿Qué entendemos por "llamada divina"?
2.
¿A qué llamamos "llamada común", y para qué es sincera?
3.
¿Qué es llamada eficaz y cómo se compagina con la libertad del hombre?
4.
¿Cuál es el término directa de esta llamada?

Del libro: CURSO DE FORMACIÓN TEOLÓGICA EVANGÉLICA
TOMO 5 DOCTRINAS DE LA GRACIA (FRANCISCO LACUEVA)

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